"El
Diario" Financiero , Suplemento Portal de la Pyme,
20 de Enero 2003

Juguetería Ludik
por primera vez será expositor en feria mundial. Spielwarenmesse,
en Nüremberg, Alemania. María Victoria Massardo
En un mundo donde la tecnología
parece dominarlo todo, casi resulta extraño que un joven
de 28 años se interese por crear juguetes de madera y
juegos de salón. Pero Sebastián Milos Montes pertenece
a este grupo, inquietud que ha canalizado exitosamente
a través de Ludik Ltda., empresa de la cual es dueño y
que se dedica a idear, fabricar y distribuir productos
que apuntan a diferenciarse por su originalidad.
Después de alcanzar un relativo éxito en Chile, con una
facturación cercana a $250 millones el año pasado, hoy
la firma mira con expectación hacia el mercado externo.
Entre el 30 de enero y 4 de febrero expondrá sus juguetes
en la Feria Internacional Spielwarenmesse, que se realizará
en Nüremberg, Alemania. La idea es captar nuevos clientes
e imponerse sobre las últimas tendencias en la industria
del juguete.
En una isla: Después de desarrollar
varios proyectos sociales en el centro de alumnos de la
Universidad Diego Portales, donde estudiaba Ingeniería
Comercial, Milos tomó la decisión de radicarse por un
año en la Isla Toto, en la XI Región. En este lugar comenzó
a construir los cimentos de su empresa, mientras hacía
clases en una escuela. Inspirado en el grupo de niños
que tenía a cargo, inventó replik, un juego de fichas
de madera que invita a construir recorridos creativos
que tienen la particularidad del efecto dominó: al caer
una pieza, cae el recorrido completo.
La idea fue un éxito. “Los niños salían a recreo y lo
primero que hacían era buscar las fichas, formaban equipos,
armaban y planificaban el recorrido, se sentían realmente
motivados”, recuerda Milos.
Regresó a Santiago y retomó sus estudios. Cuando le pidieron
una “investigación de mercado de un producto ficticio”,
Milos no dudó en hacerlo para replik. A los profesores
les gustó el proyecto y él visualizó el negocio.
En 1997 comenzó a fabricar más copias del juguete. Con
la ayuda económica de sus padres, trabajó en el living
de su casa, pintaba cada ficha, construía las cajas y
las diseñaba. Como la demanda aumentó, en 1998 decidió
promover el producto, presentándose en dos exposiciones:
Expo Niños y Expo Bebé. Todo un acierto, pues en dicha
instancia la Unicef se interesó en el concepto y le ofreció
su respaldo corporativo a cambio de que participara en
todos sus eventos. Esto le permitió adquirir un cierto
reconocimiento, que lo llevó a independizarse.
Para fines de ese año logró vender 700 cajas de replik,
las que fueron creciendo cinco veces cada año. En 2000,
Eduardo Van de Wyngard -uno de sus clientes- se interesó
por el negocio y le compró en $10 millones una parte de
la empresa. Con su socio adquirió la casa para instalar
el taller y ambos constituyeron formalmente Ludik Ltda.
El negocio “tomó seriedad” y a replik se le unieron otros
juguetes como Decordón (combinación creativa de diversas
placas de madera perforadas y cordones de colores) y Minimal
(200 tablas iguales con las que se pueden hacer distintas
figuras).
Entretención familiar: En el mundo del juguete la competencia
es bastante ruda, sobre todo por la diversidad de productos
que existen en el mercado, algo que Sebastián Milos tiene
bien claro. Por ello la idea de entregar un producto que
no fuera simplemente una moda y de presentar otra alternativa
de diversión fue una meta clara desde el comienzo.
“Hoy existe una saturación de juegos, especialmente los
que son para computador. Y aquellos que salen de ese esquema
son muy aburridos, típicos y no enseñan nada”, dice. Eso
lo llevó a obsesionarse por encontrar nuevos nichos, como
el de entretener a toda la familia. Se interesó por los
programas de Canal 13: “Quién quiere ser millonario”,
“Si se la puede gana” y “Maravillozoo", los que transformó
en juegos. Después de varias negociaciones con la estación
televisiva compró las licencias respectivas y se puso
a fabricarlos.
Presentaría una nueva propuesta: masificar los juegos
de salón y llegar a todos los estratos socioeconómicos.
Su idea era terminar con la noción de que este tipo de
entretenimiento es elitista. Afirma que “Ludik ha ido
logrando posicionarse en la mente de personas que no están
acostumbradas a jugar con este tipo de productos, gracias
a que estos programas son muy populares y a que los juegos
se venden en todos lados, lo que no ocurre con el Pictonary,
por ejemplo”.
En esta búsqueda por entrar fuertemente al mercado nacional
y competir con empresas líderes como Pudú, Sebastián Milos
ha logrado que sus productos se encuentren en los principales
puntos de venta del país. Agrega que “gracias a un estilo
personalizado y a mi preocupación por entregar juegos
de buena calidad, he conseguido en muy corto tiempo una
imagen positiva”.
Exportación: Ludik Ltda. ahora tiene todas las energías
puestas en el exterior, principalmente en el mercado sudamericano.
La licencia que obtuvo del programa “Quién quiere ser
millonario”, le da la ventaja de ser el único fabricante
del juego en los siete países donde se emite el concurso.
“La idea es entrar en Bolivia, Ecuador, Perú, Argentina,
Uruguay y Paraguay, pero la situación no está nada de
fácil en esos países, lo que me estanca en cierta forma”,
reflexiona Milos.
Tampoco descarta el mercado norteamericano y europeo,
gracias a los acuerdos comerciales firmados recientemente.
“Los tratados que ha firmado Chile nos ayudarán bastante,
no sólo a mi empresa, sino que a la gran mayoría, sobre
todo porque nos dan un respaldo institucional y una imagen
de país mucho más seria”, agrega.
RECUADRO: Chile en epicentro mundial
de juguetes: Spielwarenmesse es uno de los eventos comerciales
más importantes para el sector del juguete y se ha transformado
en un centro mundial de transacción del rubro, donde productores
y exportadores pueden concretar acuerdos con agentes,
intermediarios o compradores directos. Iniciada en 1949,
cada año se dan cita en la ciudad alemana de Nüremberg
las empresas de juguetes de 54 países. La versión 2003
se realizará entre los días 30 de enero y 4 de febrero.
Proyecta superar los 2.837 expositores y 74.600 visitantes
que se presentaron durante el año pasado.
Las empresas Ludik Ltda., Canela & Krug, Comparte S.A.,
Orejas al Viento y Pudú representarán al país en un pabellón
de ProChile de 63 metros cuadrados. Esta es la segunda
vez que la entidad de promoción participa con un espacio
propio en dicha instancia.
