Diario
La Tercera, Reportaje sobre el mercado del Juguete en
Chile. 10 de Febrero de 2003
Mattel y Hasbro se especializan
en los articulos de marca
Multinacionales dominan 50% de las ventas nacionales de
juguetes
La industria se divide en el país entre un 60%
de productos con nombre y apellido, y 40% de juegos importados
o genéricos. Aparte de los titanes de talla mundial,
el sector está compuesto por unas pocas compañías
locales más y unos 200 importadores.
En el negocio de los juguetes,
las cosas son serias. La dura competencia que libran los
titanes de la industria a nivel mundial, se repite en
Chile. Acá, gigantes como Mattel y Hasbro dominan
el 50% de las ventas de los artículos de marca,
en un mercado cuyas ventas se reparten entre un 60% de
productos con nombre y apellido, y el restante 40%, en
juegos genéricos importados, denominados en el
sector como open market.
El arribo de las multinacionales, -a mediados de los ochenta
Mattel, y en 1995 Hasbro- sumado al ingreso, hace 10 años,
de las grandes tiendas y la incursión, durante
los últimos cinco años cada vez con más
fuerza, de los hipermercados en este rubro, cambiaron
por completo el mapa del mercado.
Como comenta Oscar Miranda, gerente de marketing de Mattel,
"el mercado era liderado por Otto Kraus y Abramovich,
más de 15 años atrás, pues lo hicieron
muy bien, pero cuando llegaron las multinacionales, el
rubro empezó a mutar por el impulso del marketing
y porque ellas empezaron a comprar empresas chicas que
tenían importancia en la industria". Pero
eso es una tendencia mundial, "parte de la globalización",
añadió.
Así, en la década de los '90, fueron dadas
de baja varias jugueteras medianas, muchas menores fueron
absorbidas por las grandes extranjeras y cadenas especializadas,
como Otto Kraus, Rochet o Juguetón, han visto seriamente
menoscabados sus resultados.
Ello se refleja en la cantidad de locales. Por ejemplo,
a Rochet sólo le queda su castillo del juguete,
es decir, su casa matriz en calle José Domingo
Cañas, en Ñuñoa, pues debió
cerrar sus locales y se recluyó en los malls, con
lo cual aún conserva presencia desde La Serena
a Puerto Montt.
Otra tienda especializada, Juguetón, el ex Toyland
que nació hace 13 años, también cerró
dos locales -uno de ellos en el Plaza Vespucio- y dejó
abierta su central en Las Condes.
Por su parte, el juguetero alemán, tuvo que eliminar
dos locales independientes en los últimos tres
años y sólo atiende en su fábrica
de Vicuña Mackenna.
Las exportaciones se centran en juegos de madera, favorecidas
por los precios y existencias del recurso en el país,
aunque durante los '80 la cuota chilena en el mercado
mundial bajó apenas 10%, debido a la reducción
de los aranceles, lo que perjudicó la competitividad
de esta producción ante los productos importados.
La
única salvación
La única posibilidad de salvación de los
fabricantes nacionales va por el lado de la diferenciación,
"sólo tienen oportunidad en negocios de nicho,
en encontrar oportunidades que no cubren las grandes",
afirma Miranda.
Tal es el caso, por nombrar algunos, de la importadora
Imexporta, con su línea de computadores infantiles,
Otto Kraus con los camiones grandes de plástico,
Ludik la firma de un joven emprendedor que hace juegos
de madera y que fue pionera en los juegos de salón
con licencias de programas de TV como ¿Quién
quiere ser millonario? y Maravillozoo. También
están La Otra Juguetería, Orejas al Viento,
con productos finos de madera y didácticos, o la
Juguetería Alemana, un ejemplo imponente de sobrevivencia
desde 1960, que cambió su público infantil
por coleccionistas, maqueteros y fanáticos de los
hobbies.
