Revista
su casa, Diario la Tercera, 16 de Diciembre de 2000
Texto Superior Izquierdo: Madera
y creatividad son los elementos que emplea este juguetero
de 25 años. Muy pronto sus diseños formarán
parte de la colección permanente del MIM.
Texto Inferior Izquierdo: (Arriba) La catapulta es uno
de los accesorios que más gustan. En el recorrido,
una ficha la golpea y el objeto vuela por los aires. (Izquierda)
Muchas figuras se pueden diseñar con este juego
de construcción, el Minimal. (Abajo) En una ocasión,
Sebastián Milos unió varios juegos hasta
llegar a las tres mil piezas en un solo circuito.
Texto Superior Derecho: "La madera siempre ha estado
asociada a juguetes para niños muy pequeños.
Estos juegos, en cambio, tienen un segmento de edad mucho
más amplio, incluyendo a los adultos", comenta
Sebastián Milos (en la foto).
Texto Inferior Derecho: El Efecto Dominó cautiva
al público en general. El diseño de novedosos
y sofisticados recorridos ha generado el desarrollo de
competencias tanto en Chile como en otros países.
Texto Principal: Son 400 piezas alineadas una detrás
de otra, con espacios mínimos entre ellas. Se derriba
con suavidad una y ocurre lo que todos están esperando.
Cae la siguiente, la siguiente y la siguiente... Es el
famoso Efecto Dominó convertido en un juego ideado
para niños, pero que por cierto disfrutan los adultos
también. Porque es casi imposible abstraerse del
placer de diseñar un circuito, parado a mano ficha
tras ficha, con puentes, catapultas y elevadores, y después
hacer que todo cobre movimiento con un simple empujoncito.
Y aunque la idea no era nueva, Sebastián Milos
la moldeó a su antojo y creó, aún
estudiando Ingeniería Comercial, su primer juego
de efecto dominó, que él llamó Ciclón.
Eso fue el 97, un año especialmente significativo,
porque Unicef integró este juego a los productos
infantiles que promueve por sus valores educativos.
Este año, Sebastián se tituló y con
25 años recién cumplidos, se lanzó
al mercado con nuevos juegos y nueva empresa, que él
bautizó como Ludik (fono: 6827565), siempre con
el apoyo de Unicef.
Al ya legendario Ciclón le siguió hasta
ahora su producto estrella: El Replik, también
un juego de Efecto Dominó, pero con hermosas piezas
de madera al natural, que él ha exhibido en numerosas
ferias en nuestro país.
Más recientemente, también diseñó
el Minimal, un nuevo juego de construcción con
200 fichas que se superponen dando mil y una opciones
de creación. Para este último se inspiró
en un juego europeo que descubrió en Alemania,
poque según ha podido apreciar, tanto en Europa
como en Estados Unidos, toma fuerza la tendencia de volver
a los juguetes más tradicionales, los "classic
toys", en contraposición a los productos tecnologizados.
Y él está por eso, por promover juguetes
cuyo diseño sea tan libre como el niño (o
el adulto) que los poseen.
"Esa es una de las claves para explicar porqué
me ha ido bien. Los papás lo que más quieren
es ver a su hijo tirado en la alfombra jugando y no todo
el día frente al televisor o al computador. Además,
cada juego que he hecho tiene su cuento posterior. Por
ejemplo, con el Replik inventé un Club de Socios,
es decir, cada niño que compra uno, puede automáticamente
formar parte de este club que funciona a través
de la página web de Ludik. Los socios se comunican
entre sí, se cuentan nuevos recorridos e intercambian
opiniones. Eso ha sido muy importante" explica.
Así, convertido en una suerte de Gepetto veinteañero,
en su taller de Esperanza 660, prueba miles de veces los
recorridos de las fichas de madera e inventa nuevos artículos,
a la vez que promueve talleres artísticos y manuales
entre los niños del barrio.
Su meta próxima es el MIM (Museo Interactivo Mirador).
En un par de meses, sus juegos formarán parte de
la exhibición permanente de este importante museo
infantil.
