Portal "Virtualia" (www.virtualia.com). Abril 2003



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Este virtualiano es un vivo ejemplo de alguien que se ha esforzado mucho para lograr algo y lo ha alcanzado. Tras meditarlo mucho, tomó una decisión: crear su propia empresa. Al principio era todo un poco artesa y después fue consolidándose un poco más. Conozcámoslo mejor en la siguiente entrevista.

-Sabemos que todo esto partió en un ambiente súper solidario, háblanos un poco de lo que te motivó a crear Ludik.
-Ludik no partió como un proyecto comercial. Cuando tenía 20 años, congelé un semestre de la carrera (Ingeniería Comercial en la Portales) y me fui a vivir seis meses a una isla en la undécima región llamada Isla Toto (la misma donde filmaron la película La Fiebre del Loco). Junto a muchas otras actividades hacía algunas clases en la escuela del lugar donde habían 60 niños. En la escuela había muy pocas entretenciones y en el lugar llueve 300 días en el año. Un día se me ocurrió fabricar un juego con la madera del lugar. Después de pensar mucho qué podía hacer, se me ocurrió cortar cientos de tablitas de madera y hacer un gran juego de efecto dominó. A los niños les gustó tanto que el tema de los juegos me dejó muy motivado. Luego, cuando retomé la carrera, comencé a hacer todos los trabajos de investigación que me pedían basados en una empresa imaginaria dedicada a la fabricación de juguetes.

-¿Cómo creías que te iba a ir en un futuro inmediato?
-Como hice muchos trabajos para la universidad, me tocó visitar muchas jugueterías y evaluar si la idea les parecía buena. A la mayoría de las personas con que hablé les parecía una excelente idea y descubrí también que había muy pocas fábricas chilenas, siendo casi todos los juegos importados. Entonces, un par de años después de mi ida a la isla me animé a hacer una pequeña producción de 500 juegos de efecto dominó. El juego lo bauticé como Ciclón y la fabricación era totalmente artesanal. Tenía mucha confianza en que me iría bien pero la verdad es que me costó mucho que me empezaran a comprar las jugueterías. La mayoría de los juegos los vendía directamente, entre amigos, conocidos y familiares. La primera juguetería que me compró hartos se llama La Otra Juguetería.

-Relátanos de aquellos tiempos en que Ludik estaba en sus comienzos.
-Bueno, en vender los primeros 500 me demoré aproximadamente un año. Como negocio había sido pésimo pero me daba cuenta de que la gente que lo había comprado le encantaba. Muchos me llamaban para felicitarme. Ahí tuve que tomar una gran decisión. Para que el costo bajara y la calidad de las cajas fuera mejor, tenía que mandar a imprimirlas. Eso significaba hacer mínimo 2.000 envases, es decir, invertir sólo en las cajas como dos millones de pesos. Me conseguí la plata con familiares y me largué. Todo esto mientras todavía estaba estudiando en la universidad. En esa nueva producción también me demoré como un año en venderlos. Conseguí nuevos clientes y el juego se vendió excelente en la Navidad. Después de eso tuve que tomar mi verdadera gran decisión: me titulé de la carrera y tuve que decidir si seguir en esto o buscar trabajo. Obviamente, ya titulado, no podía seguir haciendo todo en la casa de mis papás. Si me dedicaba a esto tenía que ser en serio. Estaba muy confundido hasta que uno de mis clientes, Eduardo Van de Wyngard, me ofreció asociarse en mi proyecto aportando capital y una casa para transformarla en la fábrica de los juegos. Ahí nació verdaderamente Ludik, una Sociedad de Responsabilidad Limitada con dos socios con partes iguales y con un capital suficiente para montar una empresa. Esto fue en julio de 2000.

-Después de Ciclón, ¿cuáles juegos vinieron?
-Ese primer año ya asociado con Van de Wyngard hice tres nuevos juegos: El Minimal, el Decordón y el Ludikit. Además a Ciclón le cambié de nombre y le puse Replik e hice dos versiones: de 100 y 200 piezas.

-¿Cómo te interesaste en los programas de Canal 13 para venderlos como juegos de salón?
-Hasta ese momento mi idea era sólo fabricar juegos de madera. Sin embargo un día, viendo el programa de televisión Maravillozoo pensé: "Qué entretenido sería que hubiera un juego de salón basado en el programa". Me gustó tanto la idea que preparé un proyecto para presentar al canal y les propuse además hacer un juego basado en el Si se la Puede, Gana y en ¿Quién Quiere ser Millonario?. Me costó harto que me pescaran, pero luego de seis meses conversando y negociando, llegamos a un acuerdo y compré las licencias de los tres programas. Fue un gran riesgo, ya que significó pagarles 20 millones de pesos, sin tener la certeza de que los juegos se venderían bien. Pero, afortunadamente, valió la pena.

-¿Cómo te fue en la Feria del Juguete Internacional en Nüremberg?
-Me fue excelente. Imagínate lo emocionante que fue ir a exponer a la feria más grande del juguete en el mundo. Tuve un stand propio y a todos le gustaban los juegos. Hice muchos contactos para comenzar a exportar los juegos este año. Lo otro emocionante es que pude ir gracias a que me invitó el Gobierno chileno a través de ProChile.

-¿Cuál es tu meta lograda u objetivo alcanzado?
-El principal objetivo logrado es haber creado una empresa exitosa pero con muchas características más humanas. Tengo una excelente relación con todos mis proveedores y clientes, existe el Club Ludik, un excelente equipo de trabajo y una apertura muy positiva a la comunidad. Por ejemplo, en la fábrica hemos hecho obras de teatro gratuitas para los niños del barrio.

-¿Qué juegos vienen más adelante?
-Hay varios juegos en proyecto. Me interesa seguir con los juegos de salón. Uno de los más próximos será una especie de ¿Quién Quiere ser Millonario? pero basado exclusivamente en preguntas sobre Chile. Sin embargo cualquier proyecto nuevo está a la espera de los resultados de la exportación. Imagínate que resulte pronto una exportación a Europa... Si eso pasa, seguramente tendré que dedicarme casi exclusivamente a poder cumplirla bien.

-¿Qué le puedes decir a aquellos virtualianos que sueñan con su empresa propia?
-Simplemente que no lo posterguen eternamente. El mejor momento para comenzar es hoy mismo. Cada día que pasa es más difícil. Lo ideal es comenzar cuando no hay tanto que perder y menos responsabilidades. Lo ideal es comenzar cuando todavía se está estudiando. Cualquier proyecto es bueno si se hace con mucho esfuerzo, persistencia y una enorme capacidad de tomar los problemas con buen humor.

Actualmente, Juguetes Ludik Limitada vende el Replik, Minimal, Decordón, Mi Primer Puzzle, Si se la Puede Gana, Maravillozoo, ¿Quién Quiere ser Millonario? y Ludikit. También existe el Club Ludik que es para los niños que tienen algún juguete de Ludik.

Los que quieran escribir a Ludik, lo pueden hacer a milos@ludik.cl

Entrevista realizada por Alejandro_Piuhu_Tempo

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